martes, 17 de junio de 2014

mi historia en el instituto

MI HISTORIA EN EL PRIMER CURSO DEL INSTITUTO
El día que entre en el instituto no me lo podía creer por fin llego tanto tiempo pero por fin estoy en secundaria

en el primer trimestre no me costo tanto entrar en el instituto me aconstunbre ligero me lo paso muy bien en este trimestre emos tenido problemas en lengua yo suspendí ni yo ni mis compañeros nos gusto mucho estar aquí ya que mandan mas tarea.


por fin llego el segundo trimestre !bien! he conseguido aprobar lengua ya se hacer la tarea y por lo demás todo fenomenal

Ha llegado el tercer trimestre que pena estamos en la ultima semana no podre volver e 2 meses pero volveré mejor y dispuesto a estudiar mas . Bueno esto es todo lo que puedo decir de este excelente centro.

SALVADOR GARCIA CASTRO 1ºESOA

El el día de la paz fue excelente comimos mucho al igual que el día de andalucia que comimos muchos molletes y tocamos una partitura de flauta y las semanas culturales fueron flipantes hubo muchos juegos y divercion

miércoles, 11 de junio de 2014

lecturas de cada trimestre

EN EL PRIMER TRIMESTRE

fue esta:
Gianni Rodari, Cuentos para jugar:que se conpone de estas historias
                                               

El tamborilero mágico



Érase una vez un tamborilero que volvía de la guerra. Era pobre, sólo tenía el tambor, pero a pesar de ello estaba contento porque volvía a casa después de tantos años. Se le oía tocar desde lejos: barabán, barabán, barabán...
Andando y andando encontró a una viejecita.
—Buen soldadito, ¿me das una moneda?
—Abuelita, si tuviese, te daría dos, incluso una docena. Pero no tengo.
—¿Estás seguro?
—He rebuscado en los bolsillos durante toda la mañana y no he encontrado nada.
—Mira otra vez, mira bien.
—¿En los bolsillos? Miraré para darte gusto. Pero estoy seguro de que... ¡Vaya! ¿Qué es esto?
—Una moneda. ¿Has visto cómo tenías?
—Te juro que no lo sabía. ¡Qué maravilla!
Toma, te la doy de buena gana porque debes necesitarla más que yo.
—Gracias, soldadito —dijo la viejecita—, y yo te daré algo a cambio.
—¿En serio? Pero no quiero nada.
—Sí, quiero darte un pequeño encantamiento.
Será éste: siempre que tu tambor redoble todos tendrán que bailar.
—Gracias, abuelita. Es un encantamiento verdaderamente maravilloso.
—Espera, no he terminado: todos bailarán y no podrán pararse si tú no dejas de tocar.
—¡Magnífico! Aún no sé lo que haré con este encantamiento pero me parece que me será útil.
—Te será utilísimo.
—Adiós, soldadito.
—Adiós, abuelita.
Y el soldadito reemprendió el camino para regresar a casa. Andando y andando... De repente salieron tres bandidos del bosque.
—¡La bolsa o la vida!
—¡Por amor de Dios! ¡Adelante! Cojan la bolsa. Pero les advierto que está vacía.
—¡Manos arriba o eres hombre muerto!
—Obedezco, obedezco, señores bandidos.
—¿Dónde tienes el dinero?
—Lo que es por mí, lo tendría hasta en el sombrero.
Los bandidos miran en el sombrero: no hay nada.
—Por mí lo tendría hasta en la oreja.
Miran en la oreja: nada de nada.
—Os digo que lo tendría incluso en la punta de la nariz, si tuviera.
Los bandidos miran, buscan, hurgan. Naturalmente no encuentran ni siquiera una perra chica.
—Eres un desarrapado —dice el jefe de los bandidos—. Paciencia. Nos llevaremos el tambor para tocar un poco.
—Cogedlo —suspira el soldadito—; siento separarme de él porque me ha hecho compañía durante muchos años. Pero si realmente lo queréis...
—Lo queremos.
—¿Me dejaréis tocar un poquito antes de llevároslo? Así os enseño cómo se hace ¿eh?
—Pues claro, toca un poco.
—Eso, eso —dijo el tamborilero—, yo toco y vosotros (barabán, barabán, barabán) ¡y vosotros bailáis!
Y había que verles bailar a esos tres tipejos. Parecían tres osos de feria.
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Al principio se divertían, reían y bromeaban.
—¡Ánimo, tamborilero! ¡Dale al vals!
—¡Ahora la polka, tamborilero!
—¡Adelante con la mazurka!
Al cabo de un rato empiezan a resoplar. Intentan pararse y no lo consiguen. Están cansados, sofocados, les da vueltas la cabeza, pero el encantamiento del tambor les obliga a bailar, bailar, bailar...
—¡Socorro!
—¡Bailad!
—¡Piedad!
—¡Bailad!
—¡Misericordia!
—¡Bailad, bailad!
—¡Basta, basta!
—¿Puedo quedarme el tambor?
—Quédatelo... No queremos saber nada de brujerías...
—¿Me dejaréis en paz?
—Todo lo que quieras, basta con que dejes de tocar.
Pero el tamborilero, prudentemente, sólo paró cuando les vió derrumbarse en el suelo sin fuerzas y sin aliento.
—¡Eso es, así no podréis perseguirme!
Y él, a escape. De vez en cuando, por precaución, daba algún golpecillo al tambor. Y enseguida se ponían a bailar las liebres en sus madrigueras, las ardillas sobre las ramas, las lechuzas en los nidos, obligadas a despertarse en pleno día...
Y siempre adelante, el buen tamborilero caminaba y corría, para llegar a su casa...

EN EL SEGUNDO TRIMESTRE

FUE ESTA LECTURA:
Federico García Lorca, El retablillo de Don Cristóbal (Tragicomedia de Don Cristóbal y la Señá Rosita)

Retablillo de Don Cristóbal
437 × 631 - residentehispano.com

El retablillo de Don Cristóbal es una farsa para guiñol en un acto escrita por Federico García Lorca en 1930. El título completo de la pieza es: Los títeres de cachiporra. Tragicomedia de Don Cristóbal y la Señá Rosita. Farsa guiñolesca en seis cuadros y una advertencia.1 nota 1
EN EL TERCER TRIMESTRE

FUE ESTA LECTURA:
Machado, Proverbios y Cantes.
Antonio Machado (1875-1939)
 ¡Ojos que a luz se abrieron
un día para, después,
ciegos tornar a la tierra,
hartos de mirar sin ver!